DIOS PROMETE UNA TIERRA
A lo largo de toda la biblia, hay muchas historias de como Dios libra a su pueblo de la opresión, relatos de fe acerca de los grandes valientes que lucharon por esparcir el evangelio, historias de sanidad donde solo la mano del Médico Maestro intervino, así mismo a lo largo de la Biblia uno de los temas que se tratan en las historias relatadas, es el tema de las tierras, Dios hace referencia a una Nueva Tierra en repetidas ocasiones, para Dios claramente era motivo de promesa hacia sus hijos el hablarles de un nuevo hogar. Dios al ver la opresión de su pueblo escogido bajo el yugo del enemigo en Egipto, obró uno de los rescates más maravillosos de los que jamás se hayan escuchado. El Creador veía que no solamente su pueblo sufría bajo el yugo, sino que también estaban llegando a ellos doctrinas extrañas, en ellos había desanimo, probablemente confusión y sobre todo desesperación.
Pero ¿por qué? Porque ellos sabían del Dios todo poderoso, sabían del poder de su Padre Celestial a través de las historias que por generaciones escucharon por medio de sus padres. De alguna manera ellos sabían que Dios quería que aparte de la Tierra Celestial, ellos pudieran gozar de la alegría de tener una extensión territorial digna de Él, un lugar en que su descendencia
pudiera multiplicarse, un lugar en el que pudieran enseñar a sus hijos libremente el temor a Jehová, un lugar de delicados pastos y entorno apacible, un lugar en el que pudieran vivir un pedazo de cielo en la tierra. Un lugar en el que la promesa bíblica de Exodo 6:4 pudiera cumplirse “También establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaan, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron”.
Como ustedes saben, desde que Dios nos llamó a entregarlo todo en su obra hace casi 4 años, el Señor ha sido muy bueno y nos ha enseñado muchas cosas, nos ha revelado paso a paso lecciones valiosas y experiencias que marcaron positivamente nuestras vidas. Una de ellas fue durante el año que pasamos como misioneros en Bolivia, Dios impresionó nuestros corazones y nos llenó de gozo al vivir en un ambiente dedicado a Él, un ambiente lleno de misioneros, pastores, etc.
En el cual la gente de las comunidades cercanas pudieran verse beneficiadas, en ese ministerio misionero conocimos la dicha de vivir en una tierra, un lugar dedicado a la obra de Dios. Desde esa experiencia en nuestra mente y corazón nació el deseo de iniciar un ministerio misionero aquí en México, el cual pudiera ser una luz, un faro que alcanzara a penetrar las densas tinieblas del enemigo y que además fuera para beneficio de la feligresía Adventista y por su puesto en el que gente de las comunidades cercanas conocieran del amor de Dios.
La promesa que nuestro Creador dió a Moisés en Exodo 33:13 es una clara muestra de lo que le pedimos a Dios que nos indicara “Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino…” Nosotros como pareja misionera sabíamos que no sería fácil regresar a nuestro país e iniciar un ministerio misionero, ya que requeríamos de recursos,
requeríamos de tiempo, y dedicación, trabajo duro y sobre todo requeríamos de la dirección de Dios. Fue en ese periodo de nuestras vidas, en esos momentos de prueba que ya habíamos regresado a México, después de estar como misioneros en Sudamérica, que Dios claramente nos mostró su voluntad para iniciar el ministerio en nuestro país, e iniciar l a búsqueda de las tierras adecuadas para llevar a cabo este sueño.
Para elegir el lugar en el cual ya llevamos casi 3 años residiendo. En oración junto con varios hermanos Dios nos guió a esta zona de las Huastecas para hacer obra pionera, además en Isaías 55:13, Dios nos dio una promesa bíblica que tiempo después comprenderíamos completamente ya al estar aquí viviendo. “En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayan; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.” Después mucho tiempo fue que Dios nos permitió
entender como estos versículos se aplicaban a nuestro ministerio ya que en la parte de Sierra Queretana, crece el Ciprés y del otro lado de la Huasteca Potosina, crece el Arrayan. Es justo entre las dos fronteras de los dos estados donde vivimos donde se dan esta clase de árboles.
Sin duda Dios ha sido muy bueno en gran manera al permitirnos vivir en este lugar ya que hemos visto la mano de Dios a cada paso, hemos tenido la oportunidad de trabajar con personas de dos culturas diferentes y ver los milagros de Dios obrando en favor de estas comunidades.
EL OBJETIVO DE LAS TIERRAS
Como ustedes ven hermanos, Dios ha prometido un lugar para sus hijos y como ustedes saben hace tiempo les hemos venido hablando acerca de la necesidad que este ministerio tiene de tener un pedazo de tierra en el cual se puedan llevar a cabo los dos grandes objetivos que se fijaron desde un principio que son: Una Clínica Naturista y una Escuela Internado Adventista. En estas dos áreas son en las que más se requiere apoyo en esta región y además es el enfoque del ministerio. Dios nos ha mostrado que para continuar poniendo en práctica el Metodo de Cristo, este Ministerio Misionero, puede alcanzar a más gente en estas áreas, instruyendo a los pequeños desde su temprana edad en una educación basada en un enfoque bíblico. Además de que esta Escuela Internado es sin fines de lucro, servirá también como refugio para aquellos en más necesidad, ya que se planea albergar a los pequeños que por diversas circunstancias de la vida no cuenten con un hogar.
Así mismo, la Clínica Naturista, sin fines lucrativos, está planeada para que pueda funcionar como un lugar de recuperación a las personas de cualquier extracto social, que padezcan problemas de salud. Este lugar será el que se iniciará en la primera etapa y se ha planeado que las personas que lleguen pidiendo sanidad para sus problemas físicos, no sean solamente sanadas en ese aspecto, si no que puedan recibir sanidad espiritual en primer lugar para llevar al cuerpo a vivir en armonía saludable de una manera integral. Cabe señalar que tanto la clínica como la escuela, serán manejados pro misioneros voluntarios especializados en áreas relacionadas con el enfoque del ministerio.
Sin duda Dios ha sido muy bueno en gran manera al permitirnos vivir en este lugar ya que hemos visto la mano de Dios a cada paso, hemos tenido la oportunidad de trabajar con personas de dos culturas diferentes y ver los milagros de Dios obrando en favor de estas comunidades.
EL OBJETIVO DE LAS TIERRAS
Como ustedes ven hermanos, Dios ha prometido un lugar para sus hijos y como ustedes saben hace tiempo les hemos venido hablando acerca de la necesidad que este ministerio tiene de tener un pedazo de tierra en el cual se puedan llevar a cabo los dos grandes objetivos que se fijaron desde un principio que son: Una Clínica Naturista y una Escuela Internado Adventista. En estas dos áreas son en las que más se requiere apoyo en esta región y además es el enfoque del ministerio. Dios nos ha mostrado que para continuar poniendo en práctica el Metodo de Cristo, este Ministerio Misionero, puede alcanzar a más gente en estas áreas, instruyendo a los pequeños desde su temprana edad en una educación basada en un enfoque bíblico. Además de que esta Escuela Internado es sin fines de lucro, servirá también como refugio para aquellos en más necesidad, ya que se planea albergar a los pequeños que por diversas circunstancias de la vida no cuenten con un hogar.
Así mismo, la Clínica Naturista, sin fines lucrativos, está planeada para que pueda funcionar como un lugar de recuperación a las personas de cualquier extracto social, que padezcan problemas de salud. Este lugar será el que se iniciará en la primera etapa y se ha planeado que las personas que lleguen pidiendo sanidad para sus problemas físicos, no sean solamente sanadas en ese aspecto, si no que puedan recibir sanidad espiritual en primer lugar para llevar al cuerpo a vivir en armonía saludable de una manera integral. Cabe señalar que tanto la clínica como la escuela, serán manejados pro misioneros voluntarios especializados en áreas relacionadas con el enfoque del ministerio.
Hermanos, nosotros le pedimos a nuestro Padre Celestial que nos ayudara a avanzar por fe en este tema de las tierras, y que no actuaramos nunca por presunción, pedimos la ayuda del Dios todo poderoso porque estamos convencidos de que con su dirección Él llevará a buen puerto los esfuerzos humanos, ya que nuestra gran misión es que más gente pueda ser alcanzada con el mensaje de salvación, con el mensaje de salud y educación en el temor de Dios, ya que el tiempo del regreso de nuestro amado Jesús está más cerca que nunca. Sin duda este Newsletter que escribimos ha sido uno de los Newsletter más importantes para nosotros.
Necesitamos de oración intercesora ferviente de parte de ustedes, ya que el próximo mes se cumple la feche límite y necesitamos que junto con nosotros nos ayuden a orar para que conforme a su voluntad, Dios provea los recursos necesarios para pagar estas tierras. Agradecemos mucho sus oraciones y todo el apoyo que brindan a este ministerio, ya que sin el esfuerzo humano y el poder divino, nada de lo que se ha hecho por medio de este ministerio sería posible. Bien lo dice la palabra de Dios en Hechos 20:35 “En todo os he enseñado que, tabajando así, se debe ayudar a los más necesitados, y recordar las palabras del señor Jesús, que
dijo; Más bienaventurado es dar que recibir” Gracias por su tiempo para leer este mensaje.
Esperamos que Dios les de una semana llena de bendiciones.
Sus hermanos en Cristo,
Tania y Arturo