Hace varios meses, debido a nuevas legislaciones nacionales de reforma agraria, nuestra escuela fue declarada propiedad del Estado. Nuestras apelaciones a los oficiales locales y provinciales INRA fueron decisivamente rechazadas, y nuestro último recurso fue pedir una petición al nivel nacional y esperar una intervención divina.

Dios nos proveyó justo el abogado que necesitábamos para defender nuestro caso en el capitolio: un experto en leyes de bienes raíces y anterior empleado de INRA, que es la agencia agraria del gobierno. El rápidamente encontró suficientes problemas con las acciones de la agencia para construir un caso convincente. El juez fallo a nuestro favor, y ordeno a INRA que desistiera. Los oficiales nacionales de INRA reprendieron a la INRA departamental para de esa manera salvar a la agencia de una vergüenza total.

Como lo puso David Gates, “A ellos no les importa si sus personas roban tierra, siempre y cuando lo puedan hacer sin que se les llame la atención y avergüencen a la agencia.”

Desafortunadamente, el abogado que tomo nuestro caso era de un espíritu similar como sus compañeros de INRA, y nos cobró $10,000 por sus servicios. Pero antes de que esas noticias desalentadoras siquiera nos llegaran, una mujer de La Paz pago la cuota completa! Ni siquiera sé quién es o como se dio cuenta del caso, pero yo sé que Dios le puso en su corazón ayudarnos. Nuestro Dios es un defensor poderoso. No tenemos nada que temer siempre y cuando recordemos que estamos bajo su cuidado. Gracias a todo ustedes que han mantenido esta situación en sus oraciones ante el Señor.

Kody & Lyli Kostenko